martes

El morrazo de los privilegiados.


Para los que hemos conocido los estertores de una dictadura, la lucha por las libertades y la consolidación de una democracia que mejoró sustancialmente la situación anterior, no es fácil asimilar estos asedios a los parlamentos. Somos muchos los que hemos crecido personal, política y sindicalmente con un enorme respeto a lo que la ciudadanía decide por medio de las urnas y nos chirría ese insistente “no nos representáis”, dirigido sin matices a los recién elegidos por las urnas.


Pero nos quedaríamos con una visión parcial si no consideráramos algunas cuestiones. Cientos de miles de jóvenes no tienen empleo. Otros cientos de miles lo tienen en precario y con unas condiciones laborales y salariales miserables.  Leer más
  • Casas - No las inunda el agua de un pantano. Pero primero marcharon las personas y, después, el tiempo y el abandono se fueron, poco a poco, colando por el teja...