viernes

Quieren que trabajemos más (años), pero que trabajemos menos (personas).

Coincidiendo con el inicio de la Presidencia Española para la Unión Europea, José Luis Rodriguez Zapatero, anuncia una serie de medidas de recorte, entre las que incluye extender la edad de jubilación hasta los 67 años. Se anuncia así el liderazgo español...... no ya solo en tasas de desempleo, sino en mayor edad de jubilación.

Una vez más, con las mesas de diálogo social abiertas, se hacen las propuestas al margen de estas, y a través o se los medios de comunicación. Este error recurrente del Gobierno, adquiere mayor gravedad cuando lo que se proponen son medidas de gran calado, con trascendencia para el bienestar de millones de personas y que estan teniendo la dudosa virtud de generar un amplísimo consenso.... en su contra. Cabe preguntarse si en esta ocasión el gobierno se va a empecinar en llevar adelante la propuestas de recorte, o va a hacer oido al clamor social en su contra que ha sido capaz de suscitar. En algunas que otras improvisaciones ha echado marcha atrás. Como no recordar las medidas fiscales anunciadas este verano, de subir los impuestos a los “ricos”, para repartir más entre los “pobres” y quedarse con propuesta de incremento del IVA, que afecta más los consumidores con menos posibles, es decir a los más pobres.

El gobierno ha renunciado a tomar medidas fiscales serias que permitan un  mayor margen de maniobra para las políticas sociales e inversoras del estado, sin generar déficit presupuestario. Ahora, junto al alargamiento en la edad de  jubilación se anuncian medidas de ahorro, 50.000 millones de Euros, que de llevarse a cabo podrían poner en riesgo algunas de las polícas dinamizadoras que se han tomado, como el Plan E, o sociales como las ayudas de los 420 €, sin las cuales la dimensión de los problemas generados por la crisis hubieran sido sensiblemente mayores.

 El futuro de las pensiones, la viabilidad del sistema que las garantiza, nos preocupa a todos. Y de forma muy especial a los trabajadores. Es un tema serio ante el que los sindicalistas, al menos los de CCOO, hemos demostrado una gran sensibilidad y sentido de la responsabilidad . El sistema de pensiones tendrá que estar sujeto a retoques que aseguren su solidez y viavilidad a lo largo del tiempo, pero que también corrijan algunas injusticias con el cumplimiento de compromisos como la integración en el sistema General de del Regímenes Especiales Agrario o el de Empleados del Hogar.

 Para hablar del futuro de las pensiones hay que tener en cuenta multitud de factores . Las medidas a adoptar, que no tienen porque ir en la dirección hacia la que se está apuntando ahora, degen hacerse de forma consensuada, con vocación de permanencia y no sujetas a vaivenes políticos coyunturales.

No se pueden exhibir argumentos fáciles extraídos de una lectura simplista de las pirámides de edad y de una predicción de evolución de las mismas a futuro, basada en estadísticas cuya dimensión no se explica bien. Interpretacioney predicciones catastrofistas que ya se hicieron hace algunos años, aunciaban a estas fechas la quiebra de la Seguridad Social. Estas predicciones no tuvieron el cuenta la afluencia de inmigrantes de otros paises que se han ido incorporando a la parte más producctiva de la pirámide de edad. Como tampoco se tuvo en cuenta la incorporación de la mujer al mercado laboral. Fenómenos que han aumentado notablemente la población activa en los últimos años y han supuesto una mejora más que notable de las cotizaciones a la Seguridad Social.

En el sostenimiento del estado de bienestar,  las políticas sociales y las públicas en general juegan de forma fundamental factores como la evolución de la productividad, del crecimiento del PIB, o las políticas fiscales. Y para prever su evolución hay que tener en cuenta los ciclos económicos, pero no solamente los recesivos como los que estamos sufriendo. No se pueden tomar de forma irresponsable y precipitada medidas que afectan a millones de personas a golpe de ocurrencias condicionadas por coyunturas políticas.

Con el diálogo social abierto, y con ámbitos como el Pacto de Toledo, en los que hay que hablar y consensuar estas cosas, no tiene sentido que el Gobierno se descuelgue, de forma precipitada, poco adecuada y en ámbito impropio, con estas propuestas.

Al Gobierno de Rodríguez Zapatero se le acusa de tener un algo grado de pusilanimidad ante la grave situación económica que estamos viviendo. Y ahora parece que mueve ficha,. Pero lo hace pretendiendo recortes importantes a nuestros derechos. Y además  de forma innecesaria. Se está poniendo enfrente de la sociedad. Y de los Sindicatos.


Algunas reflexiones para leer.


Artículo de Vicenç Navarro “Las pensiones  son viables”. Publicado en la revista el VIEJO TOPO, Julio-Agosto 2009.

Entre 67 y 50.000. Joan Carles Gallego, Secretario General CCOO Cataluña.


EL ZAPATAZO DE LAS PENSIONES (2) POLANYI COMO TELÓN DE FONDO José Luis López Bulla

lunes

Migraciones y xenofobia.


La historia de la humanidad es la historia de las migraciones. Responde al legítimo derecho de las personas a buscarse el sustento y a procurar mejores formas de vida y un mejor futuro para si y para los suyos. España ha experimentado grandes movimientos migratorios externos y externos a lo largo de toda su historia. Los “autóctonos” de este país somos fruto de un largo proceso histórico de mestizaje étnico y cultural, con procedencias muy diversas.
Pero sin ir demasiado atrás en el tiempo, no es posible olvidarnos de un pasado más inmediato, protagonizado por nuestros padres y por nosotros mismos. En los años cincuenta y sesenta, millones de personas abandonamos el lugar en el que en el que nacimos, forzados por la ausencia de recursos e ilusionados por una nueva vida. Ir del pueblo a la ciudad entonces era un largo recorrido; suponía un cambio radical de vida, de relaciones sociales, de trabajar y hasta de hablar. Millones fueron a otros países. Unos por motivos políticos, otros por económicos y otros por ambos. Todavía hoy perviven casi millón y medio de españoles fuera de nuestro país.

España es un país de migrantes. Histórica y recientemente. ¿Quién, sin que le toque de cerca, puede negar el derecho de las personas a perseguir una vida mejor?. ¿Quién, a poco que mire a su alrededor, a sus amigos, a su propia familia, puede dejar de entender la razón por la que en los últimos años, miles de personas hayan venido a nuestro país a buscarse el sustento, a asegurar un futuro mejor para los suyos?

La actual situación económica, con unas elevadas tasas de paro, está produciendo en muchas personas trabajadoras incertidumbres e incluso desesperación. Esto se verá agravado si no se empieza a generar empleo neto, o si decae el nivel de protección a la situación desempleo. Puede que haya personas que vuelvan la mirada hacia los que vienen de otros lugares, sintiéndolos competidores en el empleo, e incluso responsables de la situación de desempleo. Y tal vez lo hagan, en muchos casos, olvidando que son hijos o nietos de aquellos que fueron del campo a buscar un empleo a la ciudad, o familiares de los millares de exiliados españoles en América, o de la multitud de los que fueron a Europa. La desesperación, la incertidumbre, el miedo, no son caldos de cultivo muy propicios para el raciocinio. Por eso no sería entendible que estos procesos irracionales, que corren el riesgo de ir construyendo una red de xenofobia en nuestra sociedad, no sean radicalmente combatidos por todos los ámbitos políticos y sociales de nuestro país. Y lo que produce vómitos es pensar que determinados sectores políticos lleguen a alentar esas tendencias peligrosas, con el único objetivo de favorecer estados de opinión que les permita rebañar algún que otro voto.

Cuando hablamos de inmigrantes, hablamos de personas. Generalmente personas valientes, generosas y trabajadoras. Hay que ser todo esto para decidirte a abandonar tu tierra y la de tus padres en la búsqueda de otra muy diferente para tus hijos. Estas personas han sido durante años fundamentales para el desarrollo económico de nuestro país. Y siguen siéndolo. Sin ellas, ese “milagroso” crecimiento de los últimos años, hubiera sido imposible. No contar con ellas pensando en el próximo despegue económico sería, además de inmoral, una estupidez. No hace tanto que, gobernando el Partido Popular, se llevaban a cabo procesos de regulación con criterios muy amplios y no precisamente vinculados a las necesidades del mercado laboral. Seguramente se hacían eco de las peticiones empresariales que demandaban más disponibilidad de mano de obra barata, sin importar cual fuera su procedencia. Ahora, no vale mirar para otro lado y pretender que no existen, o pensar que son prescindibles.

Tal vez sea oportuno recordar que ya en 2005, los inmigrantes aportaban casi el 10% del producto interior bruto de la Comunidad Autónoma de Aragón y que el desarrollo de de los sectores productivos que más han tirado de la economía hubiera sido impensable sin ellos. Un estudio de la Universidad de Zaragoza concluye que la ocupación de inmigrantes supone la creación de puestos de trabajo adicionales; casi 16 empleos por cada 100 inmigrantes.

Por si esto fuera poco, los atizadores de xenofobias, deberían tener en cuenta una cuestión de carácter demográfico, con mucha repercusión para el sostenimiento de nuestro estado de bienestar. En muchas de nuestras Comunidades Autónomas, desde luego así es en Aragón, el crecimiento poblacional vegetativo ha sido negativo hasta hace bien poco. Por decirlo en plata, mueren más personas de las que nacen. Solo la llegada de inmigrantes ha permitido ensanchar los tramos jóvenes de la pirámide poblacional y ha conseguido empezar a revertir tímidamente la situación del crecimiento vegetativo.

Viendo la pirámide poblacional, no hace falta ser demasiado avispado, para darse cuenta que en la medida que aumentan las expectativas de vida, y con las bajas tasas de natalidad actuales, la parte más ancha de la pirámide se va desplazando hacia arriba y si la base no se va ampliando, el sistema de protección social y  de pensiones se encuentra con más dificultades. Es cierto que esto es matizable por otros muchos factores que pueden contribuir a la sostenibilidad del sistema,  pero la afluencia futura de personas de otros países es un factor a tener muy encuenta, porque se incorporan al mercado laboral en una edad que ensancha  parte "productiva" de la pirámide.   No es exagerado decir que la sostenibilidad de muchas pensiones del futuro, para los españoles trabajadores del presente, en cierta medida van a depender de las cotizaciones de miles de inmigrantes, presentes y futuros, a los que haríamos bien en considerar ya como conciudadanos nuestros.

¿Quiere esto decir que son posibles y viables políticas de puertas abiertas sin control? Bajo mi punto de vista el proceso de incorporación ha de darse de una forma ordenada y racional, muy alejada de las pretensiones de algunos sectores que, en un momento determinado demandan una flexibilidad extraordinaria para cubrir sus necesidades de mano de obra, y en otros propugnan la mano dura y la expulsión, o negar la existencia de los inmigrantes, ocultarlos, sumergirlos, dificultando o negándoles algo tan básico como el padrón.

También habrá que hablar de cómo las personas inmigrantes están sufriendo con mayor dureza que el resto los zarpazos de la crisis y de cómo la falta de empleo les trae como regalo añadido, las dificultades para renovar papeles. Son las principales víctimas. No son la causa, ni el origen.

martes

Entrevista a María Sesé. Sindicalista.


María Sesé, junto a cinco compañeras más, fue reconocida en su labor sindical por CCOO de Aragón. A todas ellas, el 19 de Diciembre de 2009, en un entrañable homenaje, les fue entregado el Premio Compromiso de CCOO de Aragón a las primeras mujeres que formaron parte de los órganos de dirección de nuestro Sindicato.

María Sesé ha dedicado su vida al sindicalismo y al compromiso con los trabajadores y trabajadoras. Y esto no es una metáfora. Toda una vida, desde muy joven. Sindicalista del sector Agroalimentario, de cuyo Sindicato Provincial de Zaragoza fue Secretaria General. Ha formado parte de distintos órganos de dirección de CCOO tanto a nivel Autonómico como Estatal. Hoy sigue estando al pie del cañón, peleando por la mejora de las condiciones laborales en las pequeñas y medianas empresas de la Federación de Industria de Aragón. Las personas trabajadoras con las que se relaciona visitándolas en los tajos, o asesorándolas en la sede la quieren y aprecian enormemente su trabajo y dedicación. Sus compañeros y compañeras en el sindicato también. Inagotable, llena de energía, con todo su carácter, a veces un poco difícil, ahí sigue María Sesé, plenamente vigente en el panorama sindical aragonés.

viernes

Accidentes laborales. La responsabilidad empresarial y la pública.


Cuatro trabajadores resultan heridos, dos de ellos graves, cuando la plataforma sobre la que trabajaban, realizando una pasarela para el mantenimiento del “Puente de Hierro” en Zaragoza, se desploma. El desenlace podría haber sido mucho peor. Desde CCOO se ha denunciado que a pesar del mal tiempo de estos días, con lluvia permanente y fuerte viento la empresa no tomara las medidas de seguridad necesarias para evitar este accidente. Es inadmisible que se exponga a unos trabajadores a un alto riesgo trabajando en esas condiciones.


El elevado número de accidentes laborales que se producen en nuestro país, no puede dejar de ser un motivo de preocupación. Las estadísticas, en términos globales, parecen indicar que el año 2009 experimento un descenso en accidentes laborales. ¿Quiere eso decir que se están haciendo las cosas bien en materia de prevención de riesgos laborales? Bajo mi punto de vista, no necesariamente. Las estadísticas tienen que ser explicadas y matizadas en el contexto económico y social que estamos viviendo. Si no lo hacemos así, corremos el riesgo de caer en una peligrosa autocomplacencia que para nada es acorde con la situación real.

En primer lugar hay que tener en cuenta el dramático descenso de la población ocupada, que hace disminuir el riesgo teórico global en la misma proporción. Por otra parte se está produciendo un importante aumento de la economía sumergida, que según el Ministro de Trabajo, Celestino Gorbacho, podría cifrarse en una cantidad entre el 16 y el 20%. Eso quiere decir que ese alto porcentaje de economía sumergida, hace que no solo se oculte la actividad, sino también las medidas de prevención y, ojo, los accidentes laborales que se producen cuando en la actividad no media relación contractual legal, ni cotizaciones a la seguridad social, ni fiscalidad alguna.

La crisis económica presiona sobre las cuentas de resultados de las empresas, muchas de los cuales pueden estar cayendo en la tentación de contribuir a sanearlas reduciendo gastos en prevención, de forma irresponsable y negligente. También presiona sobre los trabajadores, que en numerosas ocasiones ante la amenaza del desempleo, se lo piensas dos veces antes de acogerse a una IT. Solo eso explica la paradoja que nos dan las cifras sobre los accidentes de 2009 en Aragón; los accidentes leves disminuyen más de un 30%, pero los mortales se incrementan en un 20%.

Esa es la lectura más reveladora de la situación. Los accidentes que difícilmente pueden ocultarse, los que no se pueden sumergir, son los mortales. Y estos crecen de forma importante, cuando disminuye drásticamente la población ocupada. Esto pone en solfa cualquier lectura optimista, por muy bienintencionada que sea, de la situación preventiva.

¿Se están haciendo las cosas bien? Sinceramente creo que no. No hay motivos para la autocomplacencia. No hay satisfacción en CCOO, ni puede haberla en los sectores empresariales y mucho menos en las Administraciones. Estas últimas tienen la obligación de ejercer una labor tutelar y de vigilancia, pero que además son importantes promotores de actividad empresarial, de forma directa o subcontratada, con recursos públicos, de todos ciudadanos.

Volviendo al Puente de Hierro. Conviene recordar que la obra en la que ocurrió el accidente,  es promovida por el Ayuntamiento de Zaragoza. Este Ayuntamiento suma la mayoría de las obras de carácter local que se están realizando en Aragón y debería poner más celo en que las medidas de prevención que se toman en las mismas fueran ejemplares. Y no lo está haciendo ni en lo más evidente. Sólo hay que darse una vuelta por las numerosas obras que se están realizando en la ciudad, para darse cuenta de los importantes déficits  en esta materia. En las del Tranvía, en las del Plan E y en las de presupuestos ordinarios, es frecuente ver en plena calle obras con flagrante ausencia de medidas de protección. El mismo Ayuntamiento que multa a un chaval por ir sin casco en la moto (como tiene que ser), permite que al lado del motorista y el guardia que le impone la sanción, en una obra promovida con recursos públicos y de responsabilidad municipal, un trabajador esté cortando baldosas con una radial, sin ningún equipo de protección personal, con un riesgo cierto para su salud.

Esto no puede seguir siendo así. Las Administraciones Públicas tienen que poner más énfasis en la prevención. Los pliegos de condiciones deben tener en cuenta criterios de responsabilidad social empresarial, de cumplimiento de la legislación laboral, de limitación drástica de las subcontratas, vetando a las empresas sistemáticamente incumplidoras en materia de prevención y con mayores tasas de accidentabilidad o a las que dificultan, cuando no impiden, la actividad sindical en su seno. El rigor en la gestión de los recursos públicos, de todos, exige de un mayor compromiso que vaya más allá de las formalidades para cumplir, a la hora de adjudicar contratas.



Julián Buey
Secretario General CCOO Aragón

lunes

44 parados de cada 100 son jóvenes. El drama del desempleo entre las personas jóvenes trabajadoras.


Una de las estadísticas que esperamos con mayor interés es la que nos da cada principio de mes  la evolución el paro en el mes anterior. Y cada estadística, indefectiblemente, hiela cualquier expectativa de brote verde que cualquier observador económico pudiera haber intuido en los días anteriores. El paro no deja de crecer, ese es el parámetro económico que mide de forma más realista el estado de la situación. Y en nuestra Comunidad Autónoma, el desempleo avanza a mayor ritmo que en el conjunto del estado español, laminando poco a poco el diferencial positivo en las cifras totales que todavía tenemos.

A pesar de las declaraciones de nuestro siempre optimista Consejero del Ramo, Alberto Larraz, empeñado en manifestar que las cosas van relativamente bien, el paro en Aragón crece a un ritmo mayor que en el conjunto de España. En el mes de diciembre hemos duplicado la tasa de incremento (España +1,41%, Aragón +2,85%). En términos interanuales el  número de personas paradas en Aragón se ha visto incrementado en el 30,26% mientras en el conjunto del Estado lo ha sido en la tampoco nada desdeñable cifra del 25,40. La evolución del paro en nuestro país, y con más razón en nuestra Comunidad Autónoma, es de preocupar. José Manuel Campa, Secretario de Estado de Economía, menos optimista que nuestro bienintencionado Consejero, no sitúa un crecimiento económico suficiente para incrementar el empleo hasta el año 2012. Volver a las bajas tasas de desempleo anteriores a esta crisis, va para mucho mas largo. Si las cosas van bien, tal vez en 2015.

Pero las estadísticas del paro nos dicen mas cosas. Las personas jóvenes menores de 30 años suman casi el 28% del total de las que están en desempleo. Si ampliamos un poco más la estimación de jóvenes hasta llegar a los 34 años, la suma de todos ellos nos da casi el 44% del total de parados. Produce, como poco, desazón.

Nuestros jóvenes han estado soportando un sistema educativo, cada cual lo califique como crea oportuno, que ha estado produciendo durante años, entre otras cosas, la paradoja de darnos un alto numero de licenciados y diplomados universitarios (sobre el papel, personas muy preparadas) y sin embargo producir un inaceptable grado de fracaso escolar. Ambos, universitarios “sobradamente preparados” y “fracasados escolares”, han ido a parar a un mercado laboral de acceso fácil en los últimos años, pero en ocupaciones muy mal remuneradas, con contratos basura y con enorme rotación. No es difícil toparnos con puestos de trabajo que requieren alta cualificación con remuneraciones inferiores a mileuristas. Véase el curriculum de cualquier joven treintañero y asómbrese del número de ocupaciones y la variedad que suman en pocos años de vida laboral.

El primer ajuste del empleo en las empresas ha sido el que se producido con los trabajadores temporales. Las personas jóvenes principales víctimas de esas modalidades contractuales, son en consecuencia las que de forma más rápida se van al paro. Es posible que muchos de estos jóvenes dispongan del colchón familiar que puede contribuir a hacer algo más llevadera esta situación. Pero esto no soluciona el problema de fondo.Si hace unos meses las personas jóvenes lo tenían difícil para emanciparse por la escasez de sus salarios y el exorbitado precio de la vivienda, ahora con un empleo que ni está ni se le espera, lo tienen imposible. ¿Es exagerado calificar de autentico drama social, el hecho de que cientos de miles de jóvenes vean alejadas, en un horizonte imperceptible, sus expectativas de emancipación? ¿Qué va a producir en nuestra sociedad el que todos estos ciudadanos y ciudadanas vayan perdiendo la esperanza de crearse un futuro decente en una sociedad que, paradójicamente, les vende el consumo y la ostentación como signo externo de éxito y valor fundamental, cuando no único?

Las políticas públicas deben tener en cuenta la prioridad de construir alternativas jóvenes, complementar su formación y facilitar su inserción en el mundo laboral. Hay que tenerlos en cuenta en las políticas activas y pasivas de empleo, pero también en las políticas sociales, educativas, en las de vivienda…. Se ha de facilitar la vuelta a las aulas de los jóvenes que las abandonaron de forma prematura. Pero para eso hay que dar razones fundadas de que ese viaje merece la pena. Es preciso mejorar nuestro sistema educativo, que ha de tener en cuenta no solo las necesidades del mercado laboral y su posible evolución, sino el crecimiento profesional y personal. Como le gusta repetir a un buen amigo, el sistema educativo debe jugar un papel fundamental en la superación de desigualdades. Habrá que ver lo que dan de si el Pacto por la Educación y el desarrollo de la Ley de Economía Sostenible.

Los Sindicatos tenemos un enorme compromiso con los jóvenes en el diálogo social. El Gobierno central y los autonómicos, así como las organizaciones empresariales tienen que estar a la altura de las circunstancias. Actuar de otra forma sería una irresponsabilidad. También la negociación colectiva tiene importantes retos; no son tiempos para el tran tran de la continuidad. Hay que racionalizar y enriquecer la negociación colectiva, priorizando el empleo, su creación, calidad y estabilidad. CCOO ya hemos lanzado nuestras propuestas, razonadas y razonables, para un acuerdo de ámbito estatal.

Vamos a ver si los próximos meses podemos ir alumbrando un poco de esperanza para esos millones de personas en paro que poco a poco la van perdiendo. Pensemos en los jóvenes sin empleo, en los que están condenados trabajos precarios con contratos y salarios basura, en los que sufren una rotación permanente, con trabajos intermitentes, a jornadas parciales y con largos periodos de desempleo.


miércoles

Bienvenidos a 2010. Después del paréntesis navideño, de los turrones, el champán y los renovados buenos deseos de cada fin de año, da comienzo un intenso trabajo sindical


Cada año nuevo viene bien cargado de buenas intenciones. Muchas de ellas, en el mejor de los casos no dejan de ser proyectos inacabados del año anterior. Porque otras muchas pretenden acometer proyectos nunca empezados o frustraciones acumuladas de mucho más tiempo.

El año 2009 nos ha dejado en la boca las amarguras de la crisis, con su exponente más dramático; el paro de casi cinco millones de personas trabajadoras.

Esta sensación se ha visto agudizada por la imposibilidad de concertar medidas paliativas y superadoras de la crisis en el dialogo social tripartito y que han tenido que ser adoptadas de forma unilateral por el gobierno.

Tampoco ha habido acuerdo en como ir construyendo un nuevo modelo productivo.

Aunque es seguro que todos tenemos nuestras responsabilidades, no vale hacer tabla rasa y repartirlas a todos por igual. Más responsabilidad tiene quien más puede aportar soluciones y no lo hace con la seriedad y eficiencia que el momento requiere. Y mucha más, desde luego, quien además pone pedruscos en el camino, imposibilitando la llegada a un punto de encuentro, priorizando el seguidismo de estrategias políticas partidarias y haciendo propuestas muy lesivas para los derechos de los trabajadores, sabiendo de antemano que no van a ser aceptadas. No estamos hablando, claro está, de las posturas sindicales, muy abiertas al diálogo y al acuerdo razonable.

El año que hemos dejado atrás, no solo ha cosechado fracasos en materia de diálogo social tripartito.

La Conferencia de Presidentes Autonómicos, convocada por el Presidente Zapatero a mediados de Diciembre, buscando el acuerdo y la coordinación con las autonomías en las medidas anticrisis, contó por primera vez con la participación de los Secretarios Confederales de CCOO y UGT, que aportaron la visión sindical en línea con las propuestas que hemos ido poniendo encima de la mesa durante los últimos meses.

En la preparación de la Conferencia, el Gobierno no tuvo suficientemente en cuenta las características descentralizadas del Estado Español con un alto grado de competencias autonómicas, que hubieran requerido de una labor previa de búsqueda de consensos. Además no presentó su documento de propuestas con tiempo suficiente para ser trabajadas. Tampoco ha ayudado la situación de tensión política sostenida por la oposición al gobierno, que prioriza la confrontación y la búsqueda de elementos diferenciadores, dificultando un posicionamiento más pragmático y responsable de los presidentes autonómicos vinculados a la derecha. La Conferencia ha sido una oportunidad más perdida, un fracaso muy poco oportuno.


La Cumbre de Copenhague, que había levantado expectativas de acuerdo serios entre los países participantes, sobre la reducción de emisiones, no sólo no ha logrado acuerdos vinculantes, sino que se ha limitado a recoger a título informativo los objetivos de reducción de los diferentes países, muy alejados de las recomendaciones de la comunidad científica, que las cifraban entre el 25 y el 40%, apoyadas también por la Confederación Sindical Internacional. CCOO hemos estado presentes en esta cumbre, apoyando que se adoptaran propuestas valientes de reducción de emisiones y defendiendo el concepto de transición justa, que evite se acabe basculando en la destrucción de empleo, sin alternativas, lo que es una exigencia medioambiental ineludible.


2009 ha sido un año intenso de trabajo sindical. En las sedes, en los Comités de Empresa y Secciones Sindicales, en los gabinetes jurídicos y económicos, en la negociación de expedientes, en los juzgados de lo social…. Muy intenso en el estudio de la situación, en la elaboración de alternativas, en el debate. Y en la movilización en la calle. El 17 de Enero una gran manifestación en Zaragoza, con cerca de 30000 participantes, precedida por una nutrida asamblea de representantes de CCOO en las empresas el día 14, dejaba clara la preocupación por la crisis entre los trabajadores aragoneses. Las manifestaciones del primero de Mayo, la Euromanifestación del 14 de Mayo en Madrid, la convocada por el Comité de Empresa de OPEL el 19 de Septiembre, movilizaciones en Tarazona y Sabiñanigo, la huelga del metal del 28 de Octubre, o la manifestación del 12 de Diciembre en Madrid, con centenares de miles de participantes y una nutrida presencia aragonesa, también han sido actos que han requerido de un proceso movilizador, con un enorme esfuerzo informativo, de difusión de nuestras propuestas en los centros de trabajo y en la calle.

La movilización sindical ha sido fundamental para que el gobierno hiciera oído sordo a las pretensiones empresariales y no acometiera las reformas del mercado laboral que pretendían, facilitando y abaratando el despido, o rebajando sus cotizaciones sociales. También para que se aumentara protección a las personas paradas, para que se pusieran en marcha planes de reactivación económica o para que se haya ido desbloqueando la negociación colectiva.

El año 2010 nos trae nuevos retos, nuevas tareas. Seguro que algunas de ellas se irán concretando a lo largo del año, no tanto fruto exclusivo de los buenos deseos, sino de la voluntad movilizadora que CCOO junto a UGT hemos desarrollado a lo largo del año pasado y que no va cejar en este año.

Habrá que retomar un Acuerdo para la Negociación Colectiva en el ámbito Confederal, que encauce los convenios de forma más ágil, más eficiente, más racional en su estructura, garantizando poder adquisitivo, hablando de reinversión de beneficios y sobre todo de empleo.

Hay que reanudar el diálogo social tripartito, con los empresarios y con el gobierno. El proyecto de Ley de Economía Sostenible, ha sido un paso necesario para el cambio de patrón de crecimiento de nuestro País; pero no es suficiente. El proyecto gubernamental tiene lagunas y necesita de mayor concreción en muchos de sus aspectos. No es suficiente con los enunciados; hay que iniciar el trabajo para la reactivación económica, políticas industriales, educativas, energéticas, de crédito, etc.

Cambiar de patrón de crecimiento, hablar de nuevo modelo, no consiste tan solo en la elaboración de un catálogo de actividades empresariales emergentes. Debe entrañar el abandono de prácticas de gestión empresariales, fundamentadas exclusivamente en la búsqueda de la rentabilidad por los bajos costes salariales. Son precisas políticas públicas activas, con ayudas e inversiones, regulaciones sectoriales, fiscalidad, etc, que incentiven la modernización de los sectores productivos, con compromisos empresariales serios y con mecanismos de participación sindical.

En Aragón, el Gobierno Autonómico, tiene el ineludible reto de dar respuesta a las demandas sindicales, concretadas en el Plan Urgente para el Empleo y la Protección Social, que entregamos a la Consejería de Economía el mes de Septiembre, para su concertación en el marco del Acuerdo Económico y Social de Aragón. Es imprescindible que el Diálogo Social Autonómico sea capaz de sumar más iniciativas a las ya adoptadas en ese marco a lo largo del año pasado. El Gobierno de Aragón y las organizaciones empresariales, no pueden dar la espalda a unas propuestas sindicales, que pretenden “reactivar la actividad económica para reducir el número de personas en situación de desempleo, garantizar la protección social de las personas afectadas por la crisis evitando que caigan en la exclusión social o laboral y establecer las bases para cambiar el modelo de crecimiento en aras a conseguir una economía más sana y sostenible y menos vulnerable a los cambios de ciclo”.
Bienvenidos a 2010. Después del paréntesis navideño, de los turrones, el champán y los renovados buenos deseos de cada fin de año, da comienzo un intenso trabajo sindical, que va a necesitar de también renovados ímpetus. Un año duro, del que los sindicatos saldremos mejor parados y seremos mucho más útiles a las personas trabajadoras y a la sociedad, si lo afrontamos con determinación, seriedad, voluntad firme y mucho trabajo.